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16 de jul. de 2012

Fanfic: Summerboy 2da temporada capitulo 30.


Justin salió del apartamento echando humo sin dirigirme una sola palabra, tomo las llaves de su camioneta y cerro la puerta de un golpe detrás de él. 

Supongo que eso significaba que la cena estaba cancelada.

Me senté en el suelo a la orilla de mi cama y puse mi cabeza entre mis manos para intentar aclarar mis pensamientos.

Últimamente las cosas con Justin han estado más que difíciles, no hemos terminado de salir de una pelea cuando ya estamos entrando en otra.

Ya estaba harta de esto.

Tomé una caja del lavadero y sin siquiera pensarlo comencé a meter las cosas que me faltaban por llevar al apartamento ahí.

Llene unas cuatro maletas grandes de toda mi ropa ya que era lo único que no había llevado al apartamento, no deje en el closet ni una guarda camisa.

Creo que irme sin avisar sería lo mejor.

Cambie mi vestido y me puse Jeans, camiseta, sweater y uggs.

Coloque las cosas en la puerta del apartamento y llamé a Mel.

"Mel, ¿Puedes venir por mi?" dije ahogada en sollozos de tanto llorar mientras pensaba como esto que estaba haciendo podría arruinar todo lo nuestro.

"Claro que si amiga, ¿En donde estas?" dijo Mel preocupada.

"En el apartamento".

"Ya voy para allá".

Colgué el celular y me puse a mirar las miles de fotos nuestras que adornaban la sala.

Mi celular vibro en mi bolsillo.

Esperaba a que fuera Mel, pero no. Justin.

Decidí ignorar la llamada. Se la devolvería al llegar a mi nuevo apartamento, cuando ya no haya vuelta atrás. 

Comencé a sacar las cosas al pasillo y vibró de nuevo el celular, llamada entrante de Mel.

"Voy bajando" colgué la llamada.

Tomé uno de los porta-retratos que tenía una foto de Justin y yo en nuestro paseo en helicóptero por París y cerre la puerta. 
Subí todas las cosas y pulse PB.

El conserje del edificio me ayudo a llevar las maletas al carro de Mel.

"Gracias" dije mientras me subía al auto.

"Cuentame todo. ¿Que paso?" dijo Mel apenas subí y mientras ponía el auto en marcha.

"Lo mismo de siempre Mel. ¡Maldición estoy harta de esto!" dije mientras unas lagrimas brotaban de mis ojos de nuevo y pasaba mis manos entre mi cabello halando unos mechones de el.

"Creo que lo mejor es que se tomen un tiempo" dijo Melody sin quitar la mirada de la carretera.

"Eso de tomarse un tiempo no existe Mel, igual creo que nisiquiera un tiempo puede arreglarlo" 

Un silencio se apodero del lugar.

¿Como es que pensamientos como esos podrían rondar mi cabeza? Es Justin, el amor de mi vida, y en mi cabeza existía la posibilidad de no volver más nunca con él.


"Eso seria muy aproximado ¿No crees?" dijo Mel retomando la conversación "Su amor es muy grande como para no intentar arreglar las cosas y dejar que todo se vaya a la basura por unos malos ratos"

"Unos malos ratos que podrían llamarse mejor: los peores días de mi vida" 

Mel tenía razón, como casi siempre. Pero realmente yo no creo que todo se arregle tan fácilmente.

Le indicaba a Mel en donde cruzar hasta que llegamos.

Era edificio no tan hermoso y elegante como el de Justin pero estaba bien, en el centro de la ciudad y no tan lejos de la universidad.

"Acá estamos" dijo Mel estacionando el auto y mirando el edificio repetidas veces "¿Estas segura de esto Lauren? Puedo llevarte de vuelta si eso quieres".

"No, esta bien"
Bajamos del auto y cargamos las cosas hasta el lobby del edificio.

Un par de chicos que pasaban por ahí nos ayudaron con eso.

El apartamento estaba en el piso 2.

Subimos las cosas al ascensor y pulse el botón.

Llegamos a el piso y pasamos todas las cosas del ascensor a el pasillo.

Abrí la puerta y el apartamento y metimos todas las maletas, Mel se puso revisar cada rincón del apartamento ya que ella solo me había traído un par de veces y nunca había entrado.

"Pequeño pero lindo y cómodo" Grito Mel desde adentro.

Me senté en uno de los muebles y subí mis pies en él acercando mis rodillas a mi cara.

Saque mi celular y marqué el numero de Justin.

Coloque el celular en mi oreja mientras mi mano sudaba y mordía las uñas de la otra.

"Lauren te llame y no atendiste, yo...yo quería...¡Lo siento!" dijo sin dejarme decir ni una palabra.
"No, esta bien yo debí avisarte y no lo hice"

"Me preocupaba que esto pudiera terminar mal" dijo Justin.

"Sí, igual para hacerlo más fácil me vine a mi apartamento, será mejor que cada uno tenga su propio espacio y la verdad tengo muchas cosas en las que pensar y será más fácil si estoy sola" 

"¿Me estas queriendo decir que ya no viviremos juntos?"

"Creo que así las cosas serán más fáciles"
"Entonces yo creo que sería mejor que nos tomemos un tiempo Lauren, que cada quien vaya por su camino hasta que tengamos las cosas claras de lo que queremos. No quiero seguir lastimándome ni lastimándote." me dijo lentamente convenciéndose a si mismo de que era lo correcto más que a mi.
En ese momento mi corazón comenzó a latir más rápido y sentí un vacío en mi estomago, yo más que nadie sabía que un tiempo no es realmente un tiempo, que un tiempo significa que hasta ahí llegaron las cosas y que ya nada va a ser como antes, que todo lo que vivimos se resume en un -Tomemos un tiempo- y sabía que hasta ahí llegarían las cosas, que él ya no diría McLovin y yo él no le diría Beaver, que ya no habrían más paseo románticos ni encuentros inesperados en París.
"Esta bien" fue lo único que pude decir y aún así se escuchaba lo partida que estaba mi voz.

"Estoy en el estudio, hablamos luego. Te quiero" dijo y antes de que colgara la llamada pude escuchar su suspiro.

¿Te quiero?, Justin me dijo te quiero, solo un te quiero y ahí fue cuando me di cuenta que los -Te amo- muy difícilmente volverían.
Solté el teléfono sin importarme en dónde caería, mientras sentía que mis piernas perdían fuerza para levantar mi cuerpo. La forma en la que manejamos esta situación me hace sentir mal. Como que ninguno de los dos pusimos esfuerzo para arreglar las cosas. Buscamos la manera más fácil y listo.
¿Yo? Huí. 
Tomé mis cosas poco a poco y me fui por mi cuenta. ¿Qué dice eso de mi? Que por una estupidez dejo ir la mejor cosa que me ha pasado. Que me rindo. No lucho.
¿Él? Buscó la salida fácil.
Me dejó esperando rescate. Ese es mi problema, que hago las cosas esperando que alguien más las arregle.
Apoyé mi cabeza en el respaldo del mueble acostándome poco a poco en él, hundiendo mis dedos en mi cabello halando mechones suavemente. 
Mi mente estaba fallándome, no pensaba en nada inteligente que hacer ahora. me tapé la cara con las manos y respiré hondo.
Melody pareció observar mi pequeña escena mientras caminaba hacía donde estaba, "¿Hablaste con él? ¿Pelearon?" me preguntó.
"Hablé con él," le dije incorporándome de nuevo en el mueble, "pero no hemos discutido." 
"¿Entonces por qué estás pálida y al borde de perder la cabeza?" ella dijo.
"Mel... terminamos." dije mirándola a los ojos y luego ignorando su mirada.
Ella tardó en hablar, seguro pensando qué era lo que tenía que decir o hacer. Suspiró profundamente y luego la sentí a mi lado, en el sofá.
"¿Estás bien?" decidió decir.
"No, la verdad es que no lo estoy. Me molesta que no hayamos intentado solucionarlo, después de todo lo que hemos pasado. Quiero decir... diablos, todo en Francia. Me hace dudar de todo." le dije y esta vez, yo fui la que suspiró increíblemente audible.
Ella pasó su brazo por mis hombros y me acercó a ella, tratando de abrazarme con ánimos de consolarme. Yo dejándome abrazar por ella simplemente traté de ahogar la lágrima que luchaba por descender de mis ojos. "¿Pero por qué?" dijo de la nada, despertándome de mi lucha interna, "¿Porque te viniste al apartamento que te regaló tu papá o por lo de la ramera esa de Sean?" dijo sonando con miedo, casi como si me fuera a romper de no tener cuidado.
O tal vez romper en llanto.
Considerándolo mejor -considerándome mejor, creo que la primera opción es más acertada teniendo en cuenta de quién hablamos.
Solté una risa por la frase "la ramera esa de Sean" que escapó por los labios de mi mejor amiga. 
Ella respondió con una igual, seguro entendiendo de dónde provenía mi humor y luego el ambiente se tornó serio y silencioso de nuevo.
"Supongo que un poco de todo... Me pidió un tiempo y luego yo le dije que estaba bien. Por supuesto que no está bien, estoy loca. Pude haber dicho algo, cualquier cosa para cambiar su opinión, hacerle saber que me importaba y que quería hacer todo lo posible por arreglar las cosas pero, no lo hice. Y entonces me di cuenta de que tal vez no..no quería hacer algo." respondí a su pregunta de la forma más sincera que pude.
"Pero, ¿no quieres estar con él?" preguntó con un tono de sorpresa que me hizo reconsiderar todo lo que había dicho. 
"Sí...no... o sea," suspiré y me desligué cuidadosamente de su abrazo, sentándome de nuevo al frente de ella. "sé que no va a funcionar." concluí.
"¿Sabes o crees?" preguntó mordiéndose el labio.
"Creo que lo sé." respondí, sin darle sentido a mis palabras.
"Acabas de darme una respuesta de esas que gritan sí y no al mismo tiempo." dijo arqueando su ceja.
"Quiero hablar con él, pero por más que lo amo, no creo que sea para que todo sea de color de rosa de nuevo." le respondí mirando a la nada y convenciéndome por milésima más de que eso era lo correcto. De que algunas cosas, por más buenas -maravillosas- que fueran, tenían que terminar en algún punto.
¿Verdad?
"Si tu quieres eso, entonces no hay nada que pueda decir para cambiar tu opinión." dijo levantándose y cogiendo su teléfono y bolso del respaldo de las sillas de la cocina, al lado de la sala. "Yo me tengo que ir, cuídate, ¿sí?" me dijo y yo asentí. 
Dos segundos y la puerta se había cerrado de golpe, dejando afuera a una de repente, muy apresurada Melody. Y dentro, a una confundida y desorientada Lauren.
Mi cabeza estaba debatiendo con lo que al menos creo, que mi corazón pensaba.
Hasta que cansada hasta decir basta cerré los ojos y me dejé descansar.
--
Mi profunda y perfecta siesta terminó con varios golpes a mi puerta principal seguida por gritos. Mientras me incorporaba y me terminaba de despertar comencé a oír los gritos con más claridad. Eran de la última persona que quería ver en ese momento.
Y también la primera.
"¡Lauren por favor ábreme! ¿Puedes?" oí al final, mientras trataba de asimilar la situación. 
Me levanté y caminé hacia la puerta, abriéndola de golpe y mirándolo intensamente, "¿Quién te dió la dirección?" le pregunté tratando de no correr hacia él a undirme en sus brazos.
"Tengo mis métodos. ¿Puedo pasar?" me dijo y luego se mojó los labios con su lengua rápidamente.
"No veo por qué no..." susurré apartándome un poco para que pasara, "Está hecho un asco, lleno de cajas y eso." dije incómodamente y él asintió, uniendo sus manos y mirando alrededor. El silencio poco a poco sumergiéndose. "Justin, ¿qué haces acá? Pensé que habíamos discutido todo y ya no había nada más que hablar." dije de brazos cruzados, sin poder verlo a los ojos de nuevo.
"¿En serio crees eso? sé honesta." me dijo clavando sus ojos en mi, "Mírame y dime que quieres que terminemos." exigió colocando su mano derecha en mi cuello y moviéndola obligándome a mirarlo. "¿Y bien?" 
Bajé la mirada, respiré hondo y lo miré de nuevo. "Ya no estoy segura de lo que quiero." me soltó y caminó unos pasos largos, dándome la espalda.
Corrió sus dedos por su cabello rubio oscuro halando las puntas. "No" susurró y yo sólo estaba allí, inmóvil en mi luegar. "No podemos terminar esto Lauren," volteó a mirarme y pude ver sus ojos llenarse con lágrimas reprimidas allí.
"Ya lo hicimos." le respondí. Me encogí de hombros y me negué a mirarlo a los ojos de nuevo, porque podría quebrar.
Tal y como sentí que Melody pensaba.
"¿Me amas?" preguntó caminando desesperadamente hacia mi, "Porque si me amas entonces necesitamos trabajar en esto" señaló la distancia entre los dos -ahora casi nula, y luego sostuvo mi rostro en sus manos obligándome de nuevo, a romper con mi promesa de no verlo a sus hermosos ojos color miel. "Mírame a los ojos, ¿por qué tienes miedo a hacerlo?" añadiendo un tono consternado a su voz.
"¿Miedo? Sí, de que me extorsiones mirándome como si fuera la persona más perfecta jamás creada. Que me digas cosas que me hagan sentir en las nubes, y luego terminar discutiendo. ¿No fuiste tú el que me pidió un tiempo? ¿Qué quieres de mi? ¿Ah?" le dije casi gritando mientras sentía una lágrima caer por mi mejilla, la quité rápidamente y aparte sus manos de mi cara.

"Lauren...No pretendo hacerte sentir así sin motivos. Yo te amo. Eres la persona más perfecta jamás creada en mis ojos. Cuando te dije eso estaba desesperado y no sabía que debía hacer. Fui a ese maldito estudio y escribí y escribí con rabia, grabé canciones que son el total desacuerdo con la que te mostré. ¿Sabes por qué?" preguntó dejando caer una lágrima en su rostro. Yo negué con mi cabeza asustada de la respuesta. "Porque dijiste que estaba bien. No dijiste nada más. Querías alejarme." miró al suelo por primera vez en éste rato y luego subió la mirada hacía mi de nuevo. 
Distante, herida y expectante.
"En eso pensé hace rato. En la razón de por qué te dije eso." le respondí tratando de poner a un lado la forma en la sentía que mi corazón era aplastado. Como esas dos palabras lo habían herido más de lo que hubiera podido imaginar. Las ganas que tenía de abrazarlo y decirle que lo sentía, que podíamos arreglar todo. Pero me mantuve de la misma forma, evitando mostrar más. 
"¿Y?" preguntó undiendo sus dedos en su cabello de nuevo, nervioso.
"Creo que es porque si tú no me lo hubieras dicho yo tal vez sí. Creo que necesitamos un tiempo para aclarar lo que queremos y saber si esto va a alguna parte." le dije severamente.
"Crees y crees pero no sabes, ¿ah? Y cuando te pregunté si me amabas no respondiste. ¿Qué pasa Lauren? Somos nosotros, somos Justin y Lauren. No nos ocultamos cosas, nos amamos. Hemos pasado por una montaña rusa y de vuelta y aún así seguimos junto al otro. Y por una estupidez con una tipa que no me mueve el piso ni un poco, con la que no he hecho nada y no pienso hacer. Porque piensas que le gusto, ¿por eso piensas que tenemos que terminar?" me dijo mientras yo me sentaba en el sofá colocando mis piernas en éste y apoyando mi barbilla en mis rodillas.
"¿Crees que no sé todo eso? Justin engañaste a tu novia conmigo, ¿qué garantía tengo de que no me harás lo mismo en algún momento?" dije sin haberlo pensando antes. Como si mi subconsciente estuviera apagado y de repente estuviera diciendo cosas que sabía que creía pero no creía saberlas. Complicado, pero bueno. 
"¿Garantía? Que te amo Lauren..." movió su cabeza de lado a lado, impresionado de haber oído lo que había dicho, "que a Valerie yo nunca la amé. Menos como te amo a ti. Que nunca haría nada para herirte. Que eres mi vida. Esas son tus garantías. Sé que la forma en la que volvimos no fue la más preferible, pero hubo una razón por la cual no fui a España con Valerie, y fuimos a París. Hubo una razón por la que tú y Melody eligieron ir a París de todas las ciudades del mundo. ¿Soy el único que cree que hay alguna razón de por qué fue así?" gritó exaltado de nuevo y yo negué con mi cabeza lentamente. "¿Entonces? ¿Por qué sigues negando todo haciéndome sentir como si fuera el único con ganas de arreglar todo?"
"Creo que necesitábamos darnos cuenta de que no iba a funcionar. Ambos duramos ese año pensando en el otro, con algún tipo de esperanzas. Sí, nos amamos, pero por alguna razón a veces eso no es lo único que cuenta." le respondí de la misma manera sorprendiéndome a mi misma de mi respuesta.
"Te amo Lauren, ¿por qué me haces esto?" me dijo ahora arrodillado al frente de mi, volviendo a envolver mi rostro en sus manos. "¿Por qué huyes de mi?" 
"No huyo de ti, soy la sinceridad de esta situación." le respondí en mi defensa rápidamente.
"¿Situación? No, esto es una relación. ¿Por qué estás haciendo esto? Yo ya no estoy enojado por lo del apartamento. Entiendo que sientes que vamos rápido, vamos a vivir en sitios distintos. ¿Por qué no es suficiente para ti? ¿Qué quieres de mi?" me suplico mirándome a los ojos.
"Yo.." dije mientras mis ojos se llenaban de lágrimas que ya no iba a poder contener más tiempo. "no lo sé, Justin, no sé lo que quiero ya." le respondí llorando como una niñita. En menos de un segundo ya él estaba en el sofá, sosteniéndome en sus brazos, consolándome.
"No tenemos que saberlo ahora mismo, ¿está bien?" me dijo dulcemente dejando un beso en mi cabello. "¿Quieres que me vaya?" me preguntó de la nada y sentí que mi respiración se acortaba. Incapaz de articular palabras sólo negué y él suspiró. "Eres tan complicada McLovin..." me susurró colocándome en su regazo, nuevamente rodeándome con sus brazos. Yo lo abracé también y undi mi rostro en su cuello hasta que mis sollozos pararon.
Me moví y lo miré mientras me quitaba las lágrimas de la cara, "Lo siento por no querer luchar. Es que, te amo y preferiría que termináramos así que gritándonos e insultándonos a muerte." él asintió y sonrió poco a poco hasta tener una gran sonrisa en su rostro. "¿Qué?" le pregunté curiosa por su repentino humor.
"Me dijiste que me amabas." dijo como si acabara de ganarse la lotería.
Volteé los ojos y sonreí, "Ya.. pero eso lo sabías." le respondí y me acerqué a besarlo por primera vez en un largo rato. 
Y así es como nuestra pelea terminó.
Dejándonos tener una de las mejores noches de toda mi vida.
Dándome advertencia de los próximos días que iban a arruinar mi vida.
O tal vez no.
--


Uno de los 3 mejores meses que había vivido, vivir separada de Justin le daba un toque interesante a nuestra relación, sin contar que a diario llegaba a mi apartamento como a las 3 am de estar en donde Justin o él se iba de la mía a esa hora.



Supongo que esto era lo que necesitaba cada uno desde un principio, su propio espacio.


Estábamos en mi apartamento, Justin miraba un juego de hockey y yo preparaba algo de comer. Espaguetis, su preferido.


Fui a la sala mientras el espagueti se cocinaba. Me lancé encima de Justin quien estaba acostado en el mueble y me acurruqué en su pecho mientras el seguía concentrado en cada movimiento que hacían en el juego. Emitiendo unos pequeños 'uhhh' cada vez que su equipo fallaba o estaba cerca de anotar.


Besó mi frente mientras acariciaba mi cabello, "Te amo." me susurro al oído mientras me daba un beso en la oreja "Más que a mi vida Lauren."


"Yo tambien te amo." dije dándole un beso en el pecho "Mucho más de lo que te imaginas" juntamos nuestros labios para luego convertirlo en un beso.


Me levanté de su regazo para ir a la cocina, serví el espagueti y coloqué los platos en la mesa.


"Beaver, ven a comer." grité lo suficientemente alto para que me escuchara.


Terminé de poner los cubiertos y sentí como me abrazaba por detrás, paso sus brazos por mi cinturas y me daba pequeños besos en el cuello. 


"Eres perfecta." dijo a mi oído.


Nos sentamos a comer y Justin no dijo ni una palabra hasta que su plato estuviese en blanco.


"Aparte de que eres perfecta, cocinas excelente" dijo tomando un sorbo del jugo de naranja "Dime ¿En que no eres perfecta?" dijo riendo.


Sentí como la sangre subía a mis mejillas y baje la cabeza para que no se diera cuenta.

Muy tarde para eso.


"Te ves tierna cuando te sonrojas, igual ya te lo he dicho" dijo riendo.


"Callate Beaver" dije golpeándole el hombro y retirando su plato de la mesa.

Acomodé la cocina y fui a darme una ducha. Cerré la puerta detrás de mi, me quita la ropa y entre en la ducha.


No había nada más relajante que sentir como el agua tibia corría por mi espalda.


Tome una toalla y salí. Busque en mi closet unos shorts, una camisa blanca y unas flip flop. Solté mi cabello del moño que lo recogía dejando caer mi larga melena en mi espalda.


Fui hasta la sala y Justin estaba parado justo a un lado de la puerta con las llaves de su auto en la mano.


"¿Para donde vas?" pregunté extrañada.


"Vamos a la playa" dijo afincandose en la palabra vamos "Paseamos un rato por la orilla de la playa y nos sentamos a escuchar las olas" dijo tomándome por la cintura y acercándome a él.


"Esta bien pero espera a que busque mi celular." dijo soltándome de él. Busque mi celular y lo metí en el bolsillo de mi short "Listo." dije volviendo a la puerta.


Tomé las llaves del apartamento y su mano para luego salir de allí. Subimos al ascensor y Justin me tomo de la cintura para besarme, como casi siempre ese beso se fue intensificando cada vez más, acabando en uno de los momentos más vergonzosos de mi vida, la puerta se abrió en uno de los pisos y subió un vecino.


"Buenas tardes." dijo un poco incomodo el señor al entrar en el ascensor.


Justin y yo nos alejamos de un brinco, él se acomodo su camisa y yo peinaba mi cabello.


"Buenas tardes." dijo Justin para luego dejar salir un pequeña risa.


Bajamos en el PB y Justin tomó mi mano. 


"Que incómodo" dijo en voz baja pero lo suficientemente alta para que yo pudiera escucharlo.


"Mucho" dije riendo.


Subimos a su camioneta y encendí el radio, pase todo el camino cantando una canción detrás de la otra mientras Justin reía a carcajadas por mi poca habilidad para el canto.


Llegamos a la playa y bajamos de la camioneta, para nuestra suerte no habían paparazzis rondando o al menos no encima de nosotros. 


Nos tomamos de las manos y caminábamos por la orilla de la playa, la arena fresca en pies se sentía bien. Justin tomo mi hombro y me acerco a él para darme un abrazo.


"¿Alguna vez te he dicho lo mucho que la playa me recuerda a ti?" dijo mientras me daba un beso en la cabeza.


Alcé una ceja y lo mire "¿Como mojada y luego de un rato repugnante?" dije riendo.


"Solo me recuerda a ti, aún no se el motivo" dijo riendo y soltándome esperando a que me montara en su espalda.


Subí a su espalda y coloque mis brazos alrededor de su cuello y mis piernas alrededor de su cintura. Comencé a jugar con su cabello y a darle pequeños besos en el cuello. 


"Te amo." le dije al oído "Siempre lo haré Justin."


Sentí como su corazón se aceleraba, beso mi brazo y una sonrisa se dibujo es su cara. Es como que si cada vez que le dijera cosa lindas fuera como la primera vez. Me baje de su espalda y me senté a su lado en la arena.


"¿Qué crees de nuestros futuros?" me dijo mirando fijamente al mar, y con un tono un poco inseguro. Como si no estuviera del todo seguro de que deberíamos tomar este tema.


Suspiré y comencé a pensar en todos los significados posibles de su pregunta. O sea, de la verdadera razón de su pregunta. Y decidí responder con la más sencilla: nuestro futuro como individuos. "Creo que quiero graduarme y buscar un trabajo..." solté otro suspiro y continué, "espero no ser para nada obsesionada con el trabajo como mi padre o dependiente como mi madre. Independizarme, ¿sabes? Vivir por mi. Viajar. Ése es mi futuro. ¿El tuyo? Pues muchos Grammys," le dije y los soltamos una risa, "y que sigas cumpliendo tus metas. Que sigas haciendo mucha música... No sé." culminé encogiendo mis hombros y volteando a mirarlo.


"Ya.. todo eso está bien..." me respondió mirándome de vuelta por un momento y luego mirando a la orilla. 


"¿Pero?" lo corté prácticamente impaciente.


"Pero, me refería a nosotros, a nuestro futuro." me dijo de nuevo con ése tono inseguro que me anunciaba que algo no iba bien.


"Pues claro que nos imagino juntos. ¿Tú no?" le pregunté frunciendo el ceño.


"¡Claro que sí! Es que... quiero, no sé," comenzó a explicarse sin obtener sentido cuando su teléfono sonó con su tono irritante de llamada. "Mierda" murmuró insultando para sí mismo a quienquiera que había interrumpido lo que el pretendía, iba a ser una conversación seria. 


Yo estaba allí mirándolo y pensando en quién podría estar llamándolo en éste momento. Una mitad de mi agradeciendo a la persona que tal vez nos salvó de una posible pelea y a la vez maldiciendo al que nos interrumpió.


Contestó la llamada, luego de revisar el destinatario en la pantalla y colocó el teléfono en su oreja. "¿Aló Scoot?" respondió algo frustrado. 


Bueno, eso contesta mi pregunta de quién había llamado...


Luego de un rato de Justin oyendo lo que decía Scooter del otro lado del teléfono, y él sólo contestando "Ok" "Está bien" y respuestas cortas no explicativas me rendí y volteé a ver el mar mientras el hermoso atardecer se convertía en un cielo oscuro.


Duré unos minutos recordándome de todo lo que tenía que estudiar y hacer para mis clases que no me dí cuenta el momento en el que Justin había colgado la llamada y estaba parado viéndome. "¿Qué pasó?" le pregunté mientras él me ayudaba a levantarme. 


"Reunión con el equipo." respondió con mal humor. "Lo usual para arruinar mis días libres." dijo encogiéndose de hombros. 


Le dí un beso en la mejilla y luego caminé detrás de él antes de saltar en su espalda riéndome. "Es tu trabajo y lo amas, ¿recuerdas? Además hemos pasado prácticamente todo el día juntos, ¿nos vemos mañana?" le pregunté al oído y el asintió mientras me llevaba en su espalda hasta el carro.


Hoy, 26 de Octubre, todo bien. Todo iba más perfecto de lo que hubiera podido imaginar.


Le podría decir a mi yo de 15 años que cuando tuviera 17 iba a ser la persona más feliz del mundo.


Y a mi yo de 18, que no volvería a ser la persona más feliz del mundo... por mucho tiempo.



Escritoras: Maria Fernanda y Pamela.

Andrea los ama, disculpen la tardanza, xx.


5 comentarios:

  1. estuvooooooooooooooooooooooooo muy bueno , lo vuelvo a decir , me encanto , ¡ojala lauren quede embarazada , ame la novela♥-♥, cada ves se pone más buena , ¿ese final significa algo? laaaaaaaaas amo en fin♥.
    Aquí Mariangela Arrias♥. xx♥.
    Síganlo pronto♥.

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  2. OHHH POR DIOS, VALIO LA PENA EL HABER ESPERADO TANTO TIEMPO, QUE CAPITULO TAN PERFECT, ME HIZO LLORAR....
    NO QUIERO QUE MCLOVIN Y BEAVER TERMINEN!!
    ELLOS SON EL UNO PARA EL OTRO...
    SIGANLA
    #SUMMERBOYLIEBER
    PD: NO QUIERO QUE TERMINE EL FANFIC... LAS AMOOO... BY: MAY♥

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  3. ME ENCANTOOOO!! de verdad que son unas excelentes escritoras:)sollo les pido algo, si tienen que terminar... que terminen juntos <3 lauren y justin son el uno para el otro no los separen <3

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  4. Sigan escribiendo así, omfg.

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  5. Harán otra temporada..?

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